La jornada reunió ciclismo de ruta y participación familiar en la costanera de la ciudad de Antofagasta. El trabajo de Carabineros fue fundamental para resguardar la seguridad de los competidores hasta el paso del último participante.
Antofagasta, 26 de octubre de 2026. La Perla del Norte vivió una jornada de protagonismo para el ciclismo. Más de 2.000 participantes se reunieron el domingo 25 de octubre en la primera edición del Santander Tour Desafío Antofagasta, transformando el borde costero en un escenario de esfuerzo, encuentro y actividad física.
El programa contempló una cicletada familiar de 13 kilómetros y un Gran Fondo de 108 kilómetros, acercando el evento tanto a quienes buscaban disfrutar de la bicicleta como a ciclistas preparados para una exigencia de mayor distancia. En este último desafío, la resistencia, la dosificación del esfuerzo y la capacidad de mantener un ritmo sostenido marcaron las demandas propias del ciclismo de ruta.
La iniciativa gratuita fue impulsada por Banco Santander y organizada por Sherpa Producciones, con apoyo de la Municipalidad de Antofagasta, la Corporación Municipal de Deportes y Recreación y otras instituciones. El destacado ciclista nacional Martín Vidaurre fue anunciado como embajador del encuentro.
Seguridad hasta el último participante
Un reconocimiento especial merece el trabajo de Carabineros de Chile, cuyo personal resguardó la seguridad de los competidores durante el desarrollo de la jornada, manteniendo su labor hasta el paso del último participante.
En una prueba de ruta, donde el grupo se extiende y las diferencias de ritmo generan distintas necesidades de protección, ese acompañamiento resulta esencial. Su compromiso permitió que la seguridad siguiera siendo una prioridad para cada ciclista, incluidos quienes completaron el recorrido en las posiciones finales.
Cuatro beneficios para Antofagasta y su comunidad
1. Promoción de la salud y la vida activa.
La convocatoria acercó el deporte a miles de personas. Una experiencia de estas características puede motivar a nuevos participantes a incorporar la bicicleta y la actividad física a su rutina.
2. Convivencia familiar y encuentro ciudadano.
La cicletada recreativa ofreció una oportunidad para compartir, disfrutar del entorno y fortalecer los vínculos a través del deporte. El borde costero se convirtió en un espacio de participación comunitaria.
3. Proyección de la ciudad y su potencial turístico.
La costa antofagastina entregó un escenario distintivo para el encuentro. Este tipo de eventos permite mostrar los atractivos del territorio y abre oportunidades para desarrollar el turismo deportivo y nuevas actividades asociadas.
4. Fortalecimiento del ciclismo regional.
Disponer de un desafío de fondo en la propia ciudad ofrece una motivación para los aficionados y clubes locales, favorece la preparación deportiva y da visibilidad a una comunidad que busca más espacios para practicar y competir.
La primera edición del Santander Tour Desafío Antofagasta dejó como imagen a miles de personas pedaleando junto al mar, respaldadas por un trabajo de organización y seguridad que acompañó el esfuerzo hasta el último competidor.