SANTA FE, ARGENTINA. El Team Chile volvió a celebrar en el tatami. Esta vez fue Thomas Briceño quien se encargó de poner la bandera nacional en lo más alto al conquistar la medalla de oro en la categoría -100 kilos del judo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
El judoca chileno, de 33 años, derrotó en la final al venezolano Samuel Corzo en un combate de máxima exigencia que debió definirse en Golden Score —punto de oro—, después de que ninguno de los dos lograra establecer una ventaja definitiva durante el tiempo reglamentario.
Briceño sacó a relucir su experiencia internacional y terminó inclinando el combate a su favor para quedarse con una victoria que, además, tenía un significado especial dentro de su trayectoria.
El campeón panamericano de Lima 2019 había conseguido medallas de bronce en sus dos participaciones anteriores en los Juegos Suramericanos: Cochabamba 2018 y Asunción 2022.
Incluso, en Santiago 2014, una lesión le impidió competir.
Por eso, la corona obtenida en Santa Fe tiene un sabor especial para el judoca nacional.
Esta vez, Briceño no dejó escapar la oportunidad y completó una actuación que lo llevó desde las primeras rondas hasta la definición por el título de los -100 kilos.
La jornada exigió al máximo al representante chileno, especialmente considerando el desgaste acumulado desde el proceso de pesaje y control de peso hasta los distintos combates.
El propio Briceño reconoció que el inicio de la jornada fue complejo y que debieron administrar el cansancio.
Tras superar su primer combate ante un representante de Perú, el chileno enfrentó un duro compromiso ante Brasil antes de instalarse en la final.
Ante Corzo, el combate volvió a ser cerrado y terminó extendiéndose al Golden Score, instancia en la que cada acción puede definir el resultado.
Fue ahí donde Briceño encontró la acción decisiva para quedarse con el oro.
“Logramos repuntar y dar vuelta el combate en punto de oro. Eso me deja feliz”, comentó el judoca nacional.
Después de conquistar el título, Briceño tuvo palabras especiales para su entrenador Raúl Vergara, destacando el trabajo desarrollado durante su preparación.
El judoca valoró especialmente la continuidad del proceso y el compromiso de su equipo técnico, factores fundamentales en una disciplina donde la preparación física, el trabajo de kumi-kata, la movilidad, las entradas de tachi-waza y la capacidad para resolver los combates en situaciones de máxima presión son determinantes.
“Me ha hecho el aguante de poder seguir entrenando, de seguir al pie de la letra cada parte de los entrenamientos y de las competencias que hemos tenido y ese es fruto de él. Hemos hecho un equipo espectacular”, señaló.
El oro de Santa Fe también permite cerrar un capítulo pendiente en la carrera del chileno.
Después de dos bronces consecutivos en los Juegos Suramericanos, Briceño finalmente pudo subir al primer escalón del podio.
Y su palmarés continúa creciendo:
Campeón de los Juegos Panamericanos Lima 2019
Campeón de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026
Campeón de Juegos Bolivarianos
Bronce en Cochabamba 2018
Bronce en Asunción 2022
Ahora el objetivo vuelve a mirar hacia el gran escenario olímpico.
“Nos falta la anhelada, ojalá se cumpla en Los Angeles 2028”, señaló Briceño al proyectar su carrera hacia los próximos Juegos Olímpicos.
El oro de Briceño no fue la única alegría para el judo chileno durante la jornada.
En la categoría +100 kilos, Francisco Solís alcanzó la medalla de plata, luego de caer en la final ante el brasileño Andrey de Souza.
Chile también sumó dos bronces en el cuadro masculino:
Jorge Pérez, en -81 kilos, derrotó al panameño Alexis Harrison para quedarse con el tercer lugar.
Y en el judo femenino:
Mary Dee Vargas consiguió el bronce en -48 kilos tras superar a la ecuatoriana Laura Vásquez.
Marcela Alfaro, por su parte, también alcanzó el tercer lugar en -57 kilos, luego de vencer a la uruguaya Maya Leopold.
De esta manera, el judo volvió a transformarse en una importante fuente de preseas para la delegación nacional.
La victoria del experimentado judoca representa mucho más que una nueva medalla para el Team Chile.
Es la recompensa a un proceso de años, a la capacidad de mantenerse competitivo en la alta competencia y a la experiencia acumulada en grandes escenarios internacionales.
En Santa Fe, Thomas Briceño volvió a demostrar que en el judo un combate puede cambiar en cuestión de segundos y que la capacidad para mantenerse competitivo hasta el último instante puede marcar la diferencia.
Esta vez, el punto de oro cayó del lado chileno.
Y el tatami terminó teñido de rojo, blanco y azul.
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